Bueno, como doy por hecho que os morís por conocerme más en profundidad, sobretodo vosotras, (bueno, o eso es lo que asump, sinó deberíais haceroslo mirar), voy a comentaros periódicamente, poquito a poquito, como dice mi tio Pedro cuando va al urólogo, aquellas cosas, aficiones, que realmente me apasionan.
Realmente no creo que muchas personas las conozcan, porque he de reconocer que mi capa exterior, la imagen que doy al mundo es la de un tipo-duro-frio-sin corazon, pero nada más lejos de la verdad. Por ejemplo, la pasión con la que doy incio de algún modo a esta sección, es el dibujo en tinta, y el arte de copiarlo.
Ahora fuera coñas, yo no es que dibuje ni bien ni mal, si tengo un día bueno, puedo hacer lo que realmente me gusta, que es dibujar lo que tengo exactamente en la cabeza, si el dia es malo, no me pidas ni el típico “con un 6 y un 4, hago la cara de tu retrato” porque solamente se parecerá a un caracol. El problema es que la “inspiración”, mi musa, viene más o menos unas 2 semanas al año, y normalmente en plenos examenes, o viajes. Pero lo que sí que se me da muy bien, realmente bien, de toda la vida, es copiar dibujos, y dejarlos en plan borrador, y entitarlos o dejarlos simplemente a lápiz. Me refiero a esos dibujos “sucios”, en tinta, en los que hay mil cosas distintas muchas veces sin relación en una misma hoja, es decir, lo que se entiende como “bocetos”, como por ejemplo ésta imagen:

Realmente sería muy feliz si me pasase el dia mirando y mirando y copiando dibujos y ojalá, dibujando los mios propios. Y algunos ya sabeis que tengo unos cuantos cuadernos de dibujos llenos, sobretodo de cuando era crío.
No se si el nombre correcto es concept art, sketchbook o artbook, pero me encanta.
Últimos comentarios